Salón de San Juan. Página 69

Volviendo a los tiempos en los que fotografiaba para La Vanguardia, quería hacer una comparativa del Parc de la Ciutadella (puede verse la foto aqui). La foto antigua se hizo claramente desde una de las torres del Castell dels Tres Dragons o Museo de Zoología, aunque originalmente se concebió como una gran restaurante para la Expo de 1888. Me acerqué un día a sus instalaciones y pregunté a los de seguridad si se podía subir. Me derivaron a las oficinas donde muy amablamente me atendieron. Tras explicar mis intenciones, me dijeron que tenía que hacer la solicitud por fax y firmado por el jefe del proyecto de La Vanguardia y no sé qué más. Tras recibir la petición me llamaron para concretar día y hora.

Recuerdo haber ido a eso de las 13 horas aproximadamente por el tema del sol. Necesitaba que el sol estuviera a mi derecha y ligeramente por detrás mío. Al llegar me abrieron la puerta de la entrada a la torre y me dejaron solo advirtiéndome que fuese con cuidado porque el estado de la escalera del último tramo, la de la torre de cristal, era precario. Sabiendo que estaba viviendo una ocasión única recopilé cuantas fotos tenía entonces tomadas desde esa azotea. La mayoría eran vistas hacia la fachada del Palacio de Bellas Artes y del Salón de San Juan, como la que aparece en el libro.

Terminé mi visita recorriendo tooooooooda la azotea y fotografiando todos los detalles, todos los ángulos y todas las vistas posibles de una experiencia que dificilmente se volverá a repetir.

Paseo de Colón. Página 24

Fue curioso cómo conseguí esta hacer foto. La imagen forma parte de una panorámica tomada desde la azotea del edificio que está en el paseo de Isabel II número 2. Para aquél entonces estaba colaborando con La Vanguardia para su coleccionable “Barcelona, una ciudad de vanguardia” en conmemoración del 125 aniversario de su inauguración.

Pedí permiso a la portera para subir y hacer la foto comparativa. Muy amablemente me dijo que tenía que pedir permiso al administrador de fincas y me facilitó sus datos. En cuanto llegué al estudio les llamé pensando, iluso de mí, que no pondrían pegas. Me dijeron que no me daban la autorización. Les expliqué con detalle el proyecto y ni aún así les convencí. Contacté con la redacción de La Vanguardia para que se encargaran ellos e hicieran más presión. Llamando directamente del diario no pondrían pegas, pensé. El administrador erre que erre, que no y que no. En fin, mi gozo en un pozo.

Yo no quería quedarme sin mi foto que, además, la comparativa panorámica es muy bonita. Podeis verla aqui.

Pasaron los años, un par creo recordar, y de repente ví mi oportunidad. No la podía desaprovechar. Estaban rehabillitando la fachada y la habían cubierto con andamios y una gran lona publicitaria. Era mi momento. Cargado con la cámara y el trípode pregunté por el encargado. Le conté lo de la comparativa y sin ponerme pegas me invitó a que le acompañase hasta lo más alto del andamio. Y allí, a escasos centímetros de la fachada pude hacer la foto que tanto buscaba y que ahora forma parte de una colección de posters que poco a poco sigue creciendo.
:-)

Cómo se hizo la foto de portada

Empezaré con la foto más vista del libro: la de la portada.
La foto panorámica original de Ángel Toldrà Viazo tiene un tamaño de 9 x 55 cm y se tomó desde el antiguo Cuartel de las Atarazanas. A mediados del siglo XX se derribó para sustituirlo por la actual Comandancia de Marina, edificado unos metros más atrás. Ahí es donde debía dirigirme para la nueva foto. El principal problema residía en que se trataba de una instalación militar. Glups.


Un día fui a hacer una panorámica desde Miramar y al terminar pasé por la Comandancia para informarme de qué trámites debía hacer para que me dejaran pasar. Así que ni corto ni perezoso me dirigí al acceso de la calle Portal de Santa Madrona y le cuento al conserje/bedel/guarda mis intenciones de realizar la foto comparativa. Su mirada altiva lo decía todo. “Dónde vas tú, piltrafilla? No ves que eres un simple civil? Por supuesto que no vas a hacer esa foto. Nadie te va a dejar pasar. Esto es militar y SÓLO acceden los MILITARES. Jojojojo“. Esto es lo que deduje de nuestra breve conversación y de su sonrisa jocosa.

Justo en ese momento salía del recinto el Comandante vestido de paisano. Supe que era el que mandaba por lo firme y serio que se puso en conserje. Al mirarme cargado con la mochila, trípode y cámara el conserje se apresuró a infromarle de mis intenciones. He de reconocer que tanto él como yo nos quedamos estupefactos al oir decir al Comandante: “Ningún problema. Que entre y pregunte por el Capitán (no recuerdo el nombre) y que se le de todas las facilidades“. Wow, no me esperaba eso! Yo sólo iba a informarme. Menos mal que iba preparado para aprovechar la magnífica y única ocasión. El día no era perfecto pero no tendría otra oportunidad, así que entré, pregunté por el Capitán y MUY amablemente me atendió. Llamó al primer soldado que pasó por delante de su despacho y me llevó a la azotea del edificio. menudas vistas! Allí hice todas las fotos que pude sabiendo que no volvería a pisar ese suelo otra vez.

Muy contento por el trato recibido y la misión cumplida me despedí del Capitán agradeciéndole las facilidades y prometiéndole que le enviaría una copia impresa del poster comparativo. Era lo mínimo que podía hacer. Confío que ese poster estará ahora colgado en la pared de algún despacho.

Empezamos

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Aquí, además de poderlo comprar, encontrarás todas las noticias y eventos relacionados con él, así como las opiniones recibidas (sin censura, prometido) por parte de los lectores.

Realizar casi un centenar de fotografías comparativas da para muchas historias y anécdotas que iré contando aquí. Desde dónde se hizo tal foto, cómo conseguí hacerla, las dificultades que tuve…  y un sinfín de pequeñas anécdotas que todos ireis conociendo.